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El Trigo y la Cizaña
El Enemigo que la Sembró es el Diablo En Mateo 13:39, Jesús hace una declaración muy importante. El allí declara: “El enemigo que la sembró es el diablo”. Hasta aquí, hemos aprendido en nuestro estudio que el trigo (los miembros de iglesia que son cristianos verdaderos) y la cizaña (los miembros de iglesia que no han sido salvos), coexistieron a través de toda la era de la iglesia en las congregaciones locales. En esta declaración de Mateo 13:39, Dios revela que Satanás está definitivamente involucrado en las congregaciones locales. Esto lleva nuestra atención a esta pieza de información tan solemne e importante. Por lo tanto, es muy esencial que examinemos las declaraciones de la Biblia en cuanto a cómo Satanás ha estado involucrado en las iglesias a través de la era de la iglesia. A fin de entender esto, tenemos que volver atrás y mirar las declaraciones Bíblicas concernientes a este asunto totalmente importante. A veces tenemos la idea de que a raíz de la victoria de Cristo en la cruz, y a raíz de lo que leemos en Apocalipsis 20, ya Satanás, en gran manera, ha sido sacado de la guerra espiritual, la guerra que continúa entre Cristo y Satanás. Por eso, podemos adoptar rápidamente la idea de que a través de toda la era de la iglesia, las congregaciones locales existieron en una manera muy segura, y que ellas no tuvieron que preocuparse mucho acerca de la participación satánica. Sin embargo, cuando examinamos cuidadosamente las declaraciones Bíblicas concernientes a las actividades y las prerrogativas y oportunidades de Satanás a través de toda la era Nuevo Testamentaria, encontramos que es una historia muy diferente. Satanás es Atado Primero, deseamos averigüar lo que Apocalipsis 20:2-3 está enseñando acerca del aprisionamiento de Satanás. Allí leemos:
Hemos leído esta cita muchísimas veces , pero probablemente no habíamos entendido lo que significa. ¿Qué significa que Satanás fue atado y más tarde suelto? Basado en lo que leemos en Hebreos 2:14, sabemos que
cuando Cristo fue a la cruz, Satanás fue destruido en cierto sentido. Allí leemos:
Y de Apocalipsis 13, sabemos que a Satanás se le propinó un golpe de muerte. Leemos en Apocalipsis 13:3, donde Dios habla acerca de Satanás:
Y a causa de la victoria de Cristo en la cruz, podemos estar seguros de que Satanás fue arrojado del cielo. Leemos en Apocalipsis 12:9:
Y anticipando la victoria de Cristo en la cruz, El dice en Lucas 10:18:
Cuando examinamos estos versículos, concluimos muy correctamente de que, en el evento de la cruz, a Satanás se le dio un golpe mortal. Es decir, el hecho de que Cristo soportó la ira de Dios por nuestros pecados también garantizó que, en el fin del mundo, Satanás será arrojado dentro al infierno eterno. Hemos entendido esto muy correctamente. Por eso es que leemos en Apocalipsis 20:10:
Ya no Engañará Mas a las Naciones
Aprendimos ya, en el libro “El Final de la Era de la Iglesia y Después”, que el final de los mil años es el comienzo de la Gran Tribulación. Por lo tanto, la expresión “para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen cumplidos mil años”, parece implicar que ahora que estamos en el tiempo de la Gran Tribulación, el diablo de nuevo es capaz de engañar a las naciones. Esto es así porque los mil años, durante los cuales estuvo atado, finalizaron con el comienzo de la Gran Tribulación.
En segundo lugar, la Palabra predicada debe ser aplicada por el Espíritu Santo a los corazones y vidas de quienes Dios está planeando salvar. Aprendimos de la parábola del sembrador, en Lucas 8, que Satanás puede impedir que la Palabra predicada produzca frutos espirituales. Jesús explica esto en Lucas 8:12:
Así que, vemos muy claramente que, antes del tiempo de la cruz, esta es la manera como Satanás era totalmente exitoso en impedir la salvación. Cada vez que la Palabra de Dios era declarada, Satanás estaba allí para arrancarla, para que no echara raíz en los corazones de quienes la oyeron. El pudo, por lo tanto, engañar a las naciones, porque en el mundo entero, dondequiera que el Evangelio era predicado, esa habría sido la
situación. Estamos asombrados, y sin embargo es una verdad que Dios nos dio, que cuando Jesús estaba predicando, eso es exactamente lo que estaba sucediendo. Estaba sucediendo en el templo, en las sinagogas, y junto a la playa. Esa es la razón por qué vemos muy pocos resultados, aunque Jesús fue el predicador perfecto.
Satanás Atado y el Espíritu Santo Gobernando Ese aspecto particular de la actividad de Satanás fue detenido en el tiempo cuando Cristo fue a la cruz. A medida que la iglesia Nuevo Testamentaria estaba desarrollándose, Satanás fue atado en el sentido de que él no podría frustrar la Palabra de Dios arrancándola de los corazones de quienes Cristo tenía la intención de salvar. Cuando Cristo venció a Satanás al ir a la cruz, esa posibilidad llegó a su fin. En este sentido, a través de toda la era de la iglesia, Satanás estuvo atado. Más que eso, el Espíritu Santo había sido derramado. Así, comenzando en Pentecostés en el 33 A.C. y a través de toda la era de la iglesia Nuevo Testamentaria, Dios Espíritu Santo había estado en medio de toda congregación que reconocía a la Biblia como la Palabra de Dios. En estas iglesias, Dios aplicó Su Palabra a los corazones y vidas de los elegidos. Vemos literalmente esta verdad, en forma muy dramática, cuando miramos Pentecostés en el año 33 D.C. Pedro predicó un sermón y cerca de 3,000 personas fueron salvas. Obviamente Pedro, ni con mucho, era el predicador perfecto que fue Cristo; sin embargo, la realidad es que cerca de 3,000 llegaron a ser verdaderamente salvos ese día de Pentecostés. Esta es una evidencia dramática de la declaración de que Satanás fue atado para que no engañase más a las naciones y también el Espíritu Santo estaba activamente salvando almas. Estas son realidades que sabemos que son verdaderas y dignas de confianza. ¿Cómo entonces debemos entender la parábola del trigo y la cizaña, que enseña que a través de toda la era de la Iglesia, Satanás ha estado ocupado sembrando cizaña o malas hierbas? ¿Tiene la Biblia más que decir acerca de esto? En efecto, la Biblia tiene mucho que decir acerca de esto. Esta verdad está diseminada a través de todo el Nuevo Testamento. Satanás está en Guerra contra Cristo En primer lugar, en Apocalipsis 12:17 donde Satanás es llamado una serpiente, leemos acerca del cuerpo de creyentes que es referido como
una mujer que está en el desierto. Podemos estar seguros de que la mujer en el desierto representa a los creyentes a través de todo el tiempo del Nuevo Testamento. En esta cita, leemos una verdad muy importante. Apocalipsis 12:17, dice:
Partiendo de esta declaración nos damos cuenta de que la guerra continúa a través de toda la era del Nuevo Testamento. Esta es una verdad solemne. Satanás fue atado en el sentido de que él no puede frustrar el plan de Dios de salvar a cada uno de los elegidos cuando éstos se acercan para ser influenciados por el oír del Evangelio. Simultáneamente, Dios Espíritu Santo está ocupado aplicando la Palabra de Dios a los corazones de aquellos individuos que El planea salvar. Pero Satanás está todavía en guerra.
De nuevo aquí está la declaración de que hay guerra sucediendo. En este contexto particular, Dios indica la protección que podemos tener a fin de que Satanás no nos venza. El dice en Efesios 6, versículos 13-17:
El habla de nosotros teniendo “ceñidos vuestros lomos con la verdad”, y la verdad es Cristo mismo. El habla de nosotros, “vestidos
con la coraza de justicia”, y “calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz”, y “toma(ndo) el escudo de la fe” y “la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios”. La esencia de todas estas declaraciones es Jesucristo mismo. El es la armadura protectora que escuda a los verdaderos cristianos del asalto de Satanás quien continúa haciendo guerra en la congregación local. Satanás está allí tratando de poner lazo a aquellos que están presentes en la congregación local.
Satanás continúa llevando a cabo una venganza total y terrible contra el Señor Jesucristo. Puesto que Cristo está en el cielo, Satanás no lo puede asaltar personalmente. Pero en las congregaciones locales, el cuerpo de Cristo vive, o vivía. Por consiguiente, es allí donde Satanás puede asaltar a Cristo. Hay muchos otros pasajes que nos advierten de que esta guerra está sucediendo. Leemos por ejemplo en Santiago 4:7:
Leemos en Efesios 4:27:
Esto indica que el diablo está muy activo dentro de las iglesias. Leemos en II Corintios 11:3-4:
En estos versículos, Dios está advirtiendo que si alguno viene con una falsa doctrina o con un falso evangelio, tratando de seducir a aquellos que están dentro de la congregación a que crean estas doctrinas erróneas, ese es el medio por el cual Satanás vendrá a ponerles lazo.
Eso es un asunto muy pero muy serio. Significa que este nuevo anciano pudiera ser alguien que no es salvo, y si no es salvo, significa que él todavía está identificado con Satanás. Además, Dios enseña en I Juan 3:8:
En este contexto, Dios está enseñando que aquellos que cometen pecado incluyen a todos los no salvos. Ellos todavía son del diablo. Esto está enfatizado, por ejemplo, en I Timoteo 5:15, donde Dios otra vez advierte a los creyentes Nuevo Testamentarios:
Una vez más, a medida que continuamos estudiando esto, descubrimos que quienes siguen a Satanás o quienes están identificados con Satanás son todos los no salvos.
En este pasaje tan importante, la frase “la potestad de Satanás”, indica la autoridad de Satanás. Aprendemos de este versículo que quienes no son salvos, quienes están todavía identificados con el dominio de Satanás, están bajo la autoridad de Satanás. Encontraremos que esta es una información muy importante al continuar con nuestro estudio.
manera, y opera de manera muy fingida. Leemos en II Corintios 11:14:
Esto también es una declaración extremadamente importante pues nos muestra cómo opera Satanás. El no se acerca con la apariencia de una persona maligna, como lo hace, por ejemplo, en el mundo ajeno a la iglesia de la cultura de las drogas, en las zonas de prostitución (zonas rojas) de una ciudad, y en los corazones malignos de los paganos que no saben nada del Evangelio. ¡Oh, sí, Satanás trabaja dentro de la congregación local! El se acerca como ángel de luz, es decir, como un mensajero del Evangelio. Cristo es la luz del mundo, y Cristo es el mensajero de luz. Pero Satanás es el maestro falsificador, y se acerca como ángel de luz a fin de que los creyentes no puedan discernir que él es Satanás. El se parece muchísimo a Cristo.
Luego este pasaje describe cómo opera él en las congregaciones locales. Recuerde, por favor, que esto es lo que ha estado sucediendo a través de toda la era de la iglesia porque es parte de la guerra, o es la manera como Satanás pelea contra Cristo al procurar vencerlo. Satanás no puede frustrar al Evangelio en la salvación de los elegidos de Dios, pero puede tratar de neutralizar completamente a las congregaciones locales, las cuales son la representación externa del reino de Cristo. Satanás puede neutralizarlas viniendo a ellas como ángel de luz. Cómo Pelea Satanás La pregunta es: ¿Cómo hace él esto? El es un ser espiritual. Pero Dios nos muestra cómo lo hace. La Biblia declara en el versículo 13 de II Corintios 11:
En este versículo, Cristo está hablando de predicadores y ancianos y diáconos que parecen muy santos, muy decentes, muy morales, muchísimo como si ellos realmente amaran al Señor Jesucristo. Dentro de sus propias mentes, ellos están totalmente convencidos de que están sirviendo fielmente al Señor Jesús. Pero son falsos. Además, Dios dice en II Corintios 11, versículo 15:
¿No es extraordinario? Aquellos ministros, que sirven a Satanás dentro de las congregaciones locales, parecen ser ministros de justicia. ¡Qué espantoso!
Este versículo está enseñando que hay quienes han sido atrapados de acuerdo a la voluntad de Satanás. El quiere que la gente esté bajo su autoridad. Pero este versículo también implica la esperanza de que existe la posibilidad de ser hechos libres de la realidad de que hemos sido atrapados. La única manera como podemos llegar a ser libres es siendo salvos verdaderamente.
Dios está advirtiéndonos en las Escrituras, y normalmente nosotros no hacemos caso suficiente de estas advertencias, que Satanás está muy activo en las congregaciones locales, tratando de frustrar el plan de Dios. El no puede evitar que los elegidos de Dios sean salvos, Dios no le permitirá frustrar ese plan. Pero en cuanto a la congregación local, como institución divina utilizada por Dios como encargada del Evangelio y para declarar fielmente el Evangelio al mundo, Satanás ha estado guerreando dentro de ella. Satanás ha estado intentando constantemente de neutralizar las iglesias locales, llenándolas con sus propios ministros de justicia. ¡Qué terrible es esto!
Este pasaje enfatiza que ya Satanás causó que la mayoría de la gente de esa congregación quede bajo su autoridad.
Esto indica que pocos creyentes estaban todavía allí. Ya podemos empezar a ver cómo Satanás siembra la semilla de la cizaña. El hace esto introduciendo líderes que parecen como mensajeros de justicia y predicadores de justicia, y luego él atrapa a los de la congregación seduciéndolos a confiar en las doctrinas de hombres en lugar de la Biblia sola. Son llevados bajo la autoridad de Satanás en lugar de la autoridad de Cristo.
De manera semejante, la iglesia en Pérgamo tenía dentro de ella aquellos que sostenían las doctrinas de Balaam (un profeta malvado del Antiguo Testamento) y las enseñanzas de los Nicolaítas, las cuales Dios odiaba. Por lo tanto, Dios declaró en Apocalipsis 2:13:
Esta congregación habitaba donde estaba el asiento de Satanás. Es decir, hasta cierto grado, Satanás ya estaba gobernando en esa joven iglesia. Examinaremos este concepto más cuidadosamente al seguir en este estudio. En Apocalipsis 2:24, Dios dice:
Este versículo implica que algunos en esa congregación también ya se habían identificado con Satanás.
En este versículo, el que detiene a Satanás es el Espíritu Santo.
Dios manda a los creyentes verdaderos, si es que no han sido ya expulsados de las iglesias, a salir de las iglesias (Mateo 24:15-16; Lucas 21:20-21, Apocalipsis 18:4). Por tanto, Satanás tiene las manos totalmente libres para hacer su voluntad dentro de las congregaciones.
Tenemos que recordar que mucho antes del final de la era de la iglesia, quizá una gran mayoría de la gente en una congregación no eran salvas. Ya estaban bajo el lazo de Satanás porque éste ha estado sembrando su cizaña durante toda la era de la iglesia, así que ya estaban bajo su autoridad. Pero en el comienzo de la Gran Tribulación, los creyentes verdaderos fueron echados y han sido mandados a salir. Además, Dios Espíritu Santo ya no está en medio porque El ha abandonado a la iglesia local. Así que eso deja a la congregación total bajo la autoridad de Satanás. Satanás se Convierte en el Rey de las Iglesias Locales Ahora podemos entender lo que significa que el hombre de pecado tomará su asiento en el templo. Satanás tiene el control completo de la congregación local. Algunas congregaciones le dieron el control total hace muchísimos años. Ellos han llegado a ser falsos evangelios. Han desarrollado una autoridad que no es la de la Biblia solamente y en su totalidad. Sin embargo, aun en aquellas congregaciones de tiempos pasados, mientras la Biblia todavía era utilizada dentro de la congregación, había la posibilidad de que alguno fuera salvo. Esto fue cierto aunque quizá la membresía total ya estaba bajo la autoridad de Satanás. Pero una vez que el Espíritu Santo fue quitado de las congregaciones, eso significó que todas las congregaciones a través del mundo entero están ahora bajo la autoridad de Satanás. Satanás está en autoridad, aunque el pastor pueda creer que está predicando mensajes fieles de la Biblia. Por supuesto, tenemos que hacer la siguiente pregunta lógica. ¿Acaso no es cierto que si un creyente ama verdaderamente al Señor, si realmente es un hijo de Dios, entonces él va a tener un intenso deseo de hacer la voluntad de Dios? ¿Pero qué si un pastor, un anciano, un diácono, o un miembro distinguido de la congregación piensa y cree que es un hijo de Dios, y sin embargo, no obedecerá al mandato de Dios de salir de la congregación? Si él no tiembla delante de la Palabra de Dios, ¿puede ser realmente un hijo de Dios? Nos ocuparemos de estas preguntas tan serias más adelante en este estudio.
Ya podemos comenzar a entender que, a través de toda la era de la iglesia, Satanás ha estado muy activo en las congregaciones locales como adversario de Dios.
Sin duda pensaríamos y aun nos atreveríamos a asumir que, como resultado de la acción de Dios al separar el trigo de la cizaña en la congregación a través de este período del final de los tiempos, cuando llegue el tiempo del Día del Juicio en el día final, solamente la cizaña será dejada en la congregación. Al continuar nuestro estudio de esta parábola tan significativa, tendremos que ocuparnos de otras frases importantes que son parte de esta parábola.
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