|
El Final de la Era de la Iglesia...y Después
Capítulo 2. Los Tiempos y las Estaciones
|
| 15 |
Capítulo 2.
Los Tiempos y las Estaciones
Este mundo ya ha existido por 13,000 años. Tal como veremos claramente en este estudio, nosotros, por la providencia de Dios, hemos llegado muy cerca al fin de la existencia del mundo. Debido a que estamos tan cerca del fin, muchas verdades de la Biblia, las cuales Dios selló, están ahora siendo reveladas. Esto es cierto particularmente con aquellas cosas que son parte integral de la revelación del fín de los tiempos. Quizá recordamos que Dios profetizó en Daniel 12:9:
El respondió: Anda, Daniel, pues estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del fin.
Así, podemos esperar que muchos pasajes de la Biblia, los cuales hasta hoy habían sido en alguna forma misteriosos, ahora pueden ser entendidos.
Por ejemplo, en Hechos 1:7, los discípulos preguntan a Jesús si el tiempo había llegado para que El restaurase el reino a Israel. Podemos especular que ellos tenían la misma noción que parecía ser popular en aquel día entre los Judíos. Es decir, ellos esperaban que cuando el Mesías viniese, reinaría como un rey en Jerusalén y los libraría del gobierno Romano (Vea Juan 6:15).
Hemos sido enseñados por la Biblia que el reino de Dios es un reino espiritual. Será solamente completado cuando todos los elegidos hayan sido salvos. Vemos esto implicado en la respuesta de Jesús a ellos, en Hechos 1:7, 8:
Y les dijo: No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad; pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.
En efecto, Jesús está diciéndole a los discípulos que no les corresponde a ellos conocer los detalles del programa de Dios para evangelizar al mundo. Su tarea era ocuparse en la proclamación del Evangelio al mundo, y por supuesto esto incluiría los mandatos del Evangelio de creer en el Señor Jesucristo.
Capítulo 2. Los Tiempos y las Estaciones
|
| 16 |
|
La proclamación del plan de Dios para la salvación está, de manera algo misteriosa, dividida en tiempos y estaciones.
|
Sin embargo, al contestarles Jesús, hizo una declaración muy misteriosa: “No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones (estaciones)”. Jesús, en esta declaración, nos está diciendo que la proclamación del plan de Dios para salvación está de forma un poco misteriosa dividida en tiempos y estaciones. Una vez más, en I Tesalonicenses 5:1, leemos de tiempos y estaciones. I Tesalonicenses 5:1, 2, registra lo siguiente:
Pero acerca de los tiempos, y de las ocasiones, no tenéis necesidad, hermanos, de que yo os escriba. Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche.
¿Qué puede significar esto? Por supuesto, nosotros tenemos que encontrar nuestra respuesta en la Biblia. Una clave útil que encontramos que nos ayuda a entender esta declaración es Santiago 5:7:
Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía.
El labrador que se tiene en mente aquí es Dios mismo. En Santiago 5:7, Dios está enfatizando que hay una lluvia temprana y una lluvia tardía. En Deuteronomio 32:2, Dios explica que esa lluvia es un cuadro del Evangelio que viene del cielo. Allí leemos:
Goteará como la lluvia mi enseñanza; destilará como el rocío mi razonamiento; como la llovizna sobre la grama, y como las gotas sobre la hierba.
Así que, podemos saber, basados en Santiago 5:7, que hay por lo menos dos estaciones que se identifican con la introducción del Evangelio en el mundo.
Capítulo 2. Los Tiempos y las Estaciones
|
| 17 |
Tres Distintas Estaciones de Lluvia
Conforme seguimos examinando la Biblia, buscando información cuidadosamente, en referencia a la lluvia temprana y la tardía, hallamos un hermoso bosquejo del plan de Dios para su programa de entrega del Evangelio a nivel mundial. Está enunciado en Joel 2:23 y desarrollado en otros lugares de la Biblia. Joel 2:23, declara:
Vosotros también, hijos de Sion, alegraos y gozaos en Jehová vuestro Dios; porque os ha dado la primera lluvia a su tiempo, y hará descender sobre vosotros lluvia temprana y tardía como al principio.
La palabra hebrea traducida “a su tiempo” es más exactamente traducida “con justicia”. En segundo lugar, el verbo “ha dado” debería ser más apropiadamente traducido “da”. En tercer término, la frase “lluvia tardía como al principio”, es más exactamente traducida “después de la primera”. Todo junto, el versículo debería decir:
Vosotros también, hijos de Sion, alegraos y gozaos en Jehová vuestro Dios; porque os da la primera lluvia “con justicia”, y hará descender sobre vosotros lluvia, la temprana, y la tardía después de la primera.
En este versículo leemos acerca de tres lluvias. La primera se describe como primera o temprana. A continuación de esta primera lluvia temprana hay lluvia adicional que se divide en lluvia temprana y en lluvia tardía. Tanto la segunda lluvia temprana y la lluvia tardía son lluvia que viene después de la primera lluvia con justicia.
Hasta este punto, hemos aprendido que hay tres estaciones: una lluvia temprana con justicia de traer el Evangelio, una lluvia temprana después de esta primera lluvia, y una lluvia tardía después de la primera. El propósito de la lluvia espiritual es producir una cosecha espiritual. Esto está indicado por Joel 2:24-26, que declara:
Las eras se llenarán de trigo, y los lagares rebosarán de vino y aceite. Y os restituiré los años que comió la oruga, el saltón, el revoltón y la langosta, mi gran ejército que envié contra vosotros. Comeréis hasta saciaros, y alabaréis el nombre de Jehová vuestro Dios, el cual hizo maravillas con vosotros; y nunca jamás
Capítulo 2. Los Tiempos y las Estaciones
|
| 18 |
será mi pueblo avergonzado.
Tres Lluvias Producen Tres Cosechas
Al continuar examinando la Biblia, buscando información que pueda relacionarse a las cosechas que se están produciendo, encontramos que Dios habla de tres cosechas. Descubriremos que esas tres cosechas puede ser identificadas con las tres estaciones de lluvia descritas en Joel 2:23.
En Levítico 23:10, 11 la Biblia indica:
Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando hayáis entrado en la tierra que yo os doy, y seguéis su mies, traeréis al sacerdote una gavilla por primicia de los primeros frutos de vuestra siega. Y el sacerdote mecerá la gavilla delante de Jehová, para que seáis aceptos; el día siguiente del día de reposo la mecerá.
Estos versículos hablan de un tiempo de cosecha cuando los primeros frutos son traídos al sacerdote y mecidos delante del Señor. Estos primeros frutos se diferencian de los primeros frutos que serían traídos después de los 50 días en Pentecostés al ser designados con la palabra Hebrea reshith. Más adelante aprenderemos que los primeros frutos que fueron traídos en Pentecostés fueron designados por medio de la palabra Hebrea bikkur. El tiempo que esta cosecha (reshith, primeros frutos)debería llevarse a cabo era cuando Israel entró a la tierra de Canaán. Era una cosecha que ellos no plantaron. Eran productos agrícolas que ya estaban allí cuando llegaron a la tierra de Canaán. En Josué 4:19 leemos que Israel cruzó el Río Jordán hacia la tierra de Canaán en el día décimo del mes primero y observó la Fiesta de la Pascua cuatro días más tarde en el día catorce del mes (Josué 5:10). Por tanto, habría sido en ese tiempo que esta primera cosecha se llevó a cabo. Esta cosecha fue también llamada “las primicias (reshith) de los primeros frutos (bikkur) (Exodo 23:19). Es decir, era una cosecha de primeros frutos que anticipaban la cosecha Pentecostal de los primeros frutos (bikkur), que venía 50 días más tarde. Levítico 23:15-17 habla de esta cosecha Pentecostal:
“Y contaréis desde el día que sigue al día de reposo, desde el día en que ofrecisteis la gavilla de la ofrenda mecida; siete semanas cumplidas serán. Hasta el día siguiente del séptimo día de reposo contaréis cincuenta días; entonces ofreceréis el nuevo grano a
Capítulo 2. Los Tiempos y las Estaciones
|
| 19 |
Jehová. De vuestras habitaciones traeréis dos panes para ofrenda mecida, que serán de dos décimas de efa de flor de harina, cocidos con levadura, como primicias para Jehová”.
Estos versículos están hablando de Pentecostés, el cual venía 50 días después de la Pascua. Pentecostés es también referido como la “fiesta de la siega, los primeros frutos (bikkur) de tus labores” (Exodo 23:16). Note por favor que la palabra Hebrea “primeros frutos” concerniente a la cosecha o siega Pentecostal es una palabra diferente a la palabra Hebrea “primeros frutos” usada en Levítico 23:10, 11, la cual describe la cosecha más temprana que era identificada con la Pascua.
Una tercera cosecha es también mencionada, y es llamada “la fiesta de la recolección o cosecha”, que era al final del año (Exodo 23:16). Esta fiesta era también llamada la fiesta de los Tabernáculos y era observada al tiempo de la cosecha final. Esta cosecha nunca fue descrita como los primeros frutos. La Biblia simplemente la describe como una fiesta de recolección o cosecha al final de año.
Esas tres cosechas eran tan importantes que Dios declaró en Deuteronomio 16:16:
Tres veces cada año aparecerá todo varón tuyo delante de Jehová tu Dios en el lugar que él escogiere: en la fiesta solemne de los panes sin levadura, y en la fiesta solemne de las semanas, y en la fiesta solemne de los tabernáculos. Y ninguno se presentará delante de Jehová con las manos vacías.
La fiesta de los panes sin levadura comenzaba con la Pascua cuando “las primicias (reshith) de los primeros frutos (bikkur)” eran traídos a “la casa del Señor tu Dios”.
Debemos recordar que la cosecha es consecuencia de la lluvia. Podemos ver el bello paralelo que existe entre la lluvia de Joel 2:23 y esas tres cosechas.
Cristo, la Primera Cosecha Resultante de la Lluvia Temprana de Justicia
Primero habrá la lluvia temprana llamada lluvia de justicia en Joel 2:23. Esta lluvia temprana de justicia debe identificarse con el Evangelio a medida que Dios lo ministraba a la nación de Israel, comenzando con Abraham y finalizando con Cristo siendo anunciado como el Cordero de Dios. La
Capítulo 2. Los Tiempos y las Estaciones
|
| 20 |
cosecha que resultó de esta lluvia temprana de justicia fue el Señor Jesucristo mismo. Cuando Juan el Bautista anunció “he aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”, estaba anunciando que el Cordero Pascual había venido. La primicia de los primeros frutos había llegado.
|
El anuncio de que Jesús el Cordero Pascual estaba aquí declaraba efectivamente que la lluvia temprana de justicia había hecho su obra..
|
El anuncio de que Jesús el Cordero Pascual estaba aquí declaraba efectivamente que la lluvia temprana de justicia había hecho su obra. Había traído al Señor Jesucristo al mundo como el Cordero Pascual. El fue la cosecha que debió venir antes que la lluvia temprana y la tardía pudieran venir. Jesús es las primicias de la cual leemos en I Corintios 15:23:
Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida.
El fue tipificado por las primicias reshith del Antiguo Testamento. El es también las primicias de la cual leemos en Romanos 8:23:
Y no solo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también geminos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo.
Así, la Pascua estaba identificada con la primera lluvia temprana de justicia, porque Cristo es nuestra Pascua. Por tanto, El es el primero de las primicias.
La Era de la Iglesia - La Cosecha Pentecostal proveniente de la Lluvia Temprana
Esta cosecha temprana cuando la primera (reshith) de las primicias, Cristo mismo, ha sido traído al mundo, es seguida por la segunda cosecha. Esta también es llamada una cosecha de primeros frutos (bikkur). Pero como aprendimos en el Antiguo Testamento, fue usada una palabra hebrea distinta para la primera de las primicias que se identificaba con Cristo como
Capítulo 2. Los Tiempos y las Estaciones
|
| 21 |
la Pascua, a diferencia de las primicias identificadas con el Pentecostés.
Esta segunda cosecha, en la cual los primeros frutos que se identificaban con el Pentecostés es traída, está señalando hacia la era completa de la Iglesia del Nuevo Testamento. Comenzó con el Pentecostés en el año 33 D. C. cuando cerca de 3.000 individuos fueron salvos en una tarde. Fue producto de la lluvia temprana que vino después de la primera lluvia temprana de justicia que trajo a Cristo mismo como el Cordero Pascual. Esta lluvia Pentecostal del Evangelio en el mundo entero continuó por más de 1900 años. Produjo iglesias y congregaciones por todo el mundo como evidencia externa de la existencia del reino de Dios. Todos aquellos que fueron salvos, a medida que esas iglesias predicaban el Evangelio, fueron los primeros frutos. El hecho es que, en Santiago 1:18, los creyentes son llamados primicias. Allí Dios declara:
El, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas.
Santiago 1:18 se refiere a los creyentes como “cierta clase de primicias”. Hubo dos clases de primicias: los primeros de las primicias, y las primicias Pentecostales. La era de la Iglesia no fue los primeros (reshith) de las primicias (bikkur). Las iglesias fueron las primicias o primeros frutos Pentecostales (bikkur).
En Apocalipsis 14 Dios habla de los 144,000, lo cual aprenderemos más adelante en nuestro estudio que se identifica con todos aquellos que han sido salvos durante la Era de la Iglesia. Allí también, en el versículo 4, son llamados “primicias”. Apocalipsis 14:4 declara:
Estos son los que no se contaminaron con mujeres, pues son vírgenes. Estos son los que siguen al Cordero por dondequiera que va. Estos fueron redimidos de entre los hombres como primicias para Dios y para el Cordero.
De esta manera, hemos visto dos estaciones bien determinadas del Evangelio:
Capítulo 2. Los Tiempos y las Estaciones
|
| 22 |
ESTACIÓN
1. La Era del Antiguo Testamento de la nación de Israel.
|
DESCRIPCIÓN
Primera Lluvia Temprana de Justicia.
|
COSECHA
La Cosecha es Jesús, quien es anunciado como el Cordero Pascual. El es el Primero de las Primicias.
|
|
2. La Edad de la Iglesia comenzando con Pentecostés, 33 D. C.
|
Lluvia Temprana.
|
La Cosecha es, todos aquellos que son salvos durante la Era de la Iglesia. Ellos son llamados las “primicias”.
|
Estas dos estaciones estaban en consideración cuando Jesús dijo a sus discípulos, en Hechos 1:7:
Y les dijo: No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones (estaciones), que el Padre puso en su sola potestad.
La Estación de la Lluvia Tardía
Pero hay todavía otra estación que debe ser considerada. Se identifica con el término “lluvia tardía”. La lluvia temprana Pentecostal, la cual se identifica con los primeros frutos Pentecostales que entran al reino de Cristo durante la Era de la Iglesia, es seguida por la lluvia tardía.
|
Esta lluvia tardía se identifica hermosamente con la cosecha de la recolección.
|
Esta lluvia tardía se identifica hermosamente con la cosecha de la recolección, la cual es traída al final del año. En Exodo 23:14-16, leemos:
Tres veces en el año me celebraréis fiesta. La fiesta de los panes sin levadura guardarás. Siete días comerás los panes sin levadura, como yo te mandé, en el tiempo del mes de Abib,
Capítulo 2. Los Tiempos y las Estaciones
|
| 23 |
porque en él saliste de Egipto; y ninguno se presentará delante de mí con las manos vacías. También la fiesta de la siega, los primeros frutos de tus labores, que hubieres sembrado en el campo, y la fiesta de la cosecha a la salida del año, cuando hayas recogido los frutos de tus labores del campo.
Estos versículos hablan de la fiesta de la recolección al final del año. La frase “primeros frutos” nunca se usa en conexión con esta fiesta o cosecha de la recolección, porque esta fiesta celebra la realización final de la cosecha. Por consiguiente, esta debe identificarse con la recolección o siega final de los creyentes. La reunión final o siega de los creyentes debe ser identificada con la lluvia tardía. Más adelante aprenderemos que esta lluvia tardía se identifica con la gran multitud, que ninguno puede contar, salvos durante el período de la gran tribulación (Apocalipsis 7:9-14).
De esta manera, hemos aprendido que hay tres estaciones que Dios tiene en consideración en Hechos 1:7
ESTACIÓN
1. La Era del Antiguo Testamento de la nación de Israel.
|
DESCRIPCIÓN
Primera Lluvia Temprana de Justicia.
|
COSECHA
La Cosecha es Jesús, quien es anunciado como el Cordero Pascual. El es el primero de las Primicias.
|
|
2. La Edad de la Iglesia comenzando con Pentecostés - 33 D. C.
|
Lluvia Temprana.
|
La cosecha es todos aquellos que son salvos durante la edad de la Iglesia. Ellos son llamados “primicias”.
|
|
3. Una gran multitud entrando después de la era de la Iglesia
|
Lluvia Tardía
|
La cosecha es aquellos que son salvos durante el período de la gran Tribulación.
|
Al considerar las tres lluvias enunciadas en Joel 2:23, descubrimos una verdad muy interesante y significativa. Entre cada una de las estaciones de lluvia hay un breve tiempo de escasez espiritual intensa. No se trata de
Capítulo 2. Los Tiempos y las Estaciones
|
| 24 |
escasez por falta de predicación de la verdadera Palabra de Dios. Es una escasez a causa de no oir la Palabra de Dios.
La Escasez de los Tiempos de Elías
Esta carestía espiritual de escuchar la Palabra de Dios fue tipificada por el hambre física en los días de Elías. Quizá recordamos que en I Reyes 17:1 se lee:
Entonces Elías tisbita, que era de los moradores de Galaad, dijo a Acab: Vive Jehová Dios de Israel, en cuya presencia estoy, que no habrá lluvia ni rocío en estos años, sino por mi palabra.
Esta escasez ocurrió en Israel cuando el malvado Acab, quien estaba casado con la extremadamente impía Jezabel, estaba reinando sobre Israel. De acuerdo a Santiago 5:17, 18, aprendemos que esta hambre continuó por tres años y seis meses. Allí leemos:
Elías era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, y oró fervientemente para que no lloviese, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses. Y otra vez oró, y el cielo dio lluvia, y la tierra produjo su fruto.
Conforme a Deuteronomio 11:13-17, la retención de la lluvia que ocasiona el hambre espiritual es el resultado de una gran maldad. Leemos:
Si obedeciereis cuidadosamente a mis mandamientos que yo os prescribo hoy, amando a Jehová vuestro Dios, y sirviéndole con todo vuestro corazón, y con toda vuestra alma, yo daré la lluvia de vuestra tierra a su tiempo, la temprana y la tardía; y recogerás tu grano, tu vino y tu aceite. Daré también hierba en tu campo para tus ganados; y comerás, y te saciarás. Guardaos, pues, que vuestro corazón no se infatúe, y os apartéis y sirváis a dioses ajenos, y os inclinéis a ellos; y se encienda el furor de Jehová sobre vosotros, y cierre los cielos, y no haya lluvia, ni la tierra dé su fruto, y perezcáis pronto de la buena tierra que os da Jehová.
En la situación que existió en el tiempo de Elías, la carestía de lluvia terminó después que Elías hizo descender fuego del cielo, que consumió el
Capítulo 2. Los Tiempos y las Estaciones
|
| 25 |
buey sobre el altar y el altar mismo. A continuación de este evento y de la matanza de los 450 profetas de Baal, la sequía llegó a su fin al comenzar a caer una gran lluvia.
Este evento dramático ocurrió en el Monte Carmelo, cuando Elías retó a los 450 profetas de Baal a hacer descender fuego del cielo. El fuego del cielo es un cuadro de Dios trayendo juicio. Los 450 profetas de Baal, emisarios de Satanás, no pudieron traer juicio, sólo Dios pudo hacerlo. El buey del holocausto era un cuadro de Cristo quien quedó bajo el juicio de Dios por nuestros pecados. Este evento era realmente una representación de lo que sucedería cuando Cristo fué a la cruz. Cristo, representado por el buey del holocausto y el altar, sufrió el juicio de Dios porque El fue cargado con todos los pecados de aquellos a quien vino a salvar. Los 450 profetas de Baal fueron muertos por Elías (I Reyes 18:40), tipificando el hecho de que Satanás fue vencido por la muerte y resurrección de Cristo. Fue en la cruz donde el juicio cayó sobre Satanás. Los tres años y medio de escasez, que precedieron a este evento dramático en el monte Carmelo, tipifican los tres años y medio durante los cuales Jesús predicó. Más tarde examinaremos este evento del Monte Carmelo con más detalle.
La Escasez en los Tiempos de Jesús
Significativamente, más adelante aprenderemos en nuestro estudio que, durante el tiempo que Jesús predicó, casi nadie fue salvo. Había una grave escasez espiritual de oír la Palabra de Dios. También más tarde aprenderemos que el período desde el anuncio de Jesús como el Cordero de Dios hasta cuando fue crucificado duró tres años y medio. Así que fue una escasez espiritual paralela a la escasez física de los tiempos de Elías.
Hemos aprendido que la lluvia temprana de justicia continuó hasta que Jesús fue anunciado como el Cordero Pascual. También aprendimos que pocas semanas después de la cruz, la escasez espiritual terminó dramáticamente al comenzar a caer la lluvia espiritual como lo indican los casi 3.000 individuos salvos en Pentecostés. Verdaderamente, la profecía de Deuteronomio 11 fue cumplida. La apostasía espiritual que existió en el tiempo cuando vino Jesús resultó en un período de escasez intensa de oír la Palabra de Dios. Esto fue seguido por la estación de lluvia temprana que se identifica con la era de la Iglesia. Esta estación de lluvia temprana de la era Pentecostal de la iglesia continuaría durante 1900 años hasta el comienzo de la Gran Tribulación.
Capítulo 2. Los Tiempos y las Estaciones
|
| 26 |
La Escasez Comenzando con la Gran Tribulación
El principio de la Gran Tribulación señaló otro tiempo de escasez espiritual. Este tiempo de hambre espiritual también se identifica con un período de tres años y medio. Pero mientras que el hambre física del tiempo de Elías y el hambre espiritual del tiempo de Jesús duraron literalmente tres años y medio, el hambre espiritual que comenzó en el principio de la Gran Tribulación fueron simbólicamente tres años y medio. Podríamos recordar que este tiempo continúa por 42 meses como lo indica el lenguaje de Apocalipsis 11:2:
Pero el patio que está fuera del templo déjalo aparte, y no lo midas, porque ha sido entregado a los gentiles; y ellos hollarán la ciudad santa cuarenta y dos meses.
En Apocalipsis 11:9 y 11, es referido como tres días y medio.
Y de los pueblos, tribus, lenguas y naciones verán sus cadáveres por tres días y medio, y no permitirán que sean sepultados...
Pero después de tres días y medio entró en ellos el espíritu de vida enviado por Dios, y se levantaron sobre sus pies, y cayó gran temor sobre los que los vieron.
Después aprenderemos que tres días y medio pueden ser entendidos como tres años y medio porque la Biblia en varios lugares usa un día por año. Con toda probabilidad, se trata del período literal de 2.300 tardes y mañanas mencionadas en Daniel 8.
Este tiempo de hambre espiritual es seguida por la lluvia tardía que completa el tiempo de la Gran Tribulación, la cual es inmediatamente seguida por el tiempo del regreso de Cristo en el fin del mundo.
En Hechos 1:7, Jesús habló de los tiempos y las estaciones en conexión con Su programa de evangelización. Ahora estamos comenzando a entender estos tiempos y estaciones.
1. Estación de la Lluvia Temprana - el período Antiguo Testamentario comenzando con Abraham y terminando con el anuncio de Jesús como el Cordero de Dios.
2. Tiempo de Hambre Espiritual - tres años y medio durante el ministerio de Jesús
Capítulo 2. Los Tiempos y las Estaciones
|
| 27 |
3. Estación de la Lluvia Temprana - la edad de la Iglesia la cual continúa por más de 1950 años comenzando con la resurrección en el año 33 D.C. y terminando en el principio de la Gran Tribulación.
4. Tiempo de Hambre Espiritual - Primera parte (media hora) de la Gran Tribulación (tres días y medio o 42 meses).
5. Estación de la Lluvia Tardía - Ultima parte de la Gran Tribulación cuando una gran multitud, que ningún hombre puede contar, se está salvando.
6. Tiempo de juicio, en el fin del mundo cuando Cristo regrese.
A medida que continuemos nuestro estudio descubriremos que la Biblia enfoca la cuestión de las tres estaciones de Dios en la economía divina desde el punto de vista de una viña que Dios plantó. Examinaremos esta verdad a medida que continuemos nuestro estudio.
Una Viña - Dos Guardas
El principio de que Dios ha dividido su programa de evangelización del mundo en sazones (estaciones) y tiempos se demuestra y enseña de muchas maneras en la Biblia. En este estudio vamos a familiarizarnos con cierto número de estas. Por el momento, examinaremos el uso que Dios hace de la figura de una viña al ilustrar la división del plan del Evangelio de Dios en sazones (estaciones).
Hallamos en la Biblia numerosas referencias a una viña. Sin embargo, de ellas sobresalen dos parábolas que ponen de relieve a una viña. Una está referida en Mateo 21 y la otra en Isaías 5. Vamos a examinar esas dos parábolas viendo sus parecidos y sus diferencias. Aprenderemos que la viña descrita en Mateo 21 está hablando del reino de Dios de la manera como fue representado exteriormente por la nación de Israel. Esta llegó a su fin como pueblo especial de Dios después que crucificaron al Señor Jesucristo. Igualmente, aprenderemos que Isaías 5 está hablando del reino de Dios de la manera como fue representado por las congregaciones locales a través de toda la edad de la iglesia. La edad de la iglesia se hizo manifiesta dramáticamente el día de Pentecostés cuando cerca de 3.000 personas fueron salvas (Hechos 2).
Que esa viña representa gente está claramente visto en versículos tales como los siguientes:
Capítulo 2. Los Tiempos y las Estaciones
|
| 28 |
Juan 15:1 Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador.
Isaías 5:7 Ciertamente la viña de Jehová de los ejércitos es la casa de Israel, y los hombres de Judá planta deliciosa suya. Esperaba juicio, y he aquí vileza; justicia, y he aquí clamor.
Mateo 21:45 Y oyendo sus parábolas los principales sacerdotes y los fariseos, entendieron que hablaba de ellos.
No tan solo esos versículos identifican la viña con personas, sino que está representando a gente especial que debe identificarse con Cristo mismo.
|
Tanto Mateo 21 como Isaías 5 están hablando de la misma viña.
|
El hecho es, que aprenderemos que tanto Mateo 21 como Isaías 5 están hablando de la misma viña, pero de su existencia en dos diferentes períodos de tiempo. Ambas viñas son establecidas y poseídas por Cristo.
Isaías 5:1 Ahora cantaré por mi amado el cantar de mi amado a su viña. Tenía mi amado una viña en una ladera fértil.
Mateo 21:33 Oíd otra parábola: Hubo un hombre padre de familia, el cual plantó una viña, la cercó de vallado, cavó en ella un lagar, edificó una torre, y la arrendó a unos labradores, y se fue lejos.
Ambas tienen la protección de Dios y su cuidado.
Isaías 5:2 La había cercado y despedregado y plantado de vides escogidas; había edificado en medio de ella una torre, y hecho también en ella un lagar; y esperaba que diese uvas, y dio uvas silvestres
Mateo 21:33 ... la cercó de vallado, cavó en ella un lagar, edificó una torre...
Ambos guardas o labradores a quienes se les da responsabilidad producen una cosecha. Ellos deben responder al propietario de la viña.
Capítulo 2. Los Tiempos y las Estaciones
|
| 29 |
Isaías 5:7 ... esperaba juicio, y he aquí vileza...
Mateo 21:33 ... y la arrendó a a unos labradores... (para que produjera frutos).
En ambas viñas los guardas fallaron en su responsabilidad.
Mateo 21:34 y 35 declaran:
Y cuando se acercó el tiempo de los frutos, envió sus siervos a los labradores, para que recibiesen sus frutos. Mas los labradores, tomando a los siervos, a uno golpearon, a otro mataron, y a otro apedrearon.
Isaías 5:2 declara:
...y esperaba que diese uvas, y dio uvas silvestres
Pero hay una diferencia dramática en la reacción del dueño de la viña (Dios mismo) a las fallas de los guardas (labradores) de la viña. En Mateo 21 la viña no es puesta en peligro o dañada por Dios. Simplemente la da a otro grupo de labradores. Mateo 21:41 registra lo siguiente:
A los malos destruirá sin misericordia, y arrendará su viña a otros labradores, que le paguen el fruto a su tiempo.
Por otro lado, la viña de Isaías 5 es total y despiadadamente destruida por su dueño (Dios mismo). Isaías 5:5, 6 declara:
Os mostraré, pues, ahora lo que haré yo a mi viña: Le quitaré su vallado, y será consumida; aportillaré su cerca, y será hollada. Haré que quede desierta; no será podada ni cavada, y crecerán el cardo y los espinos; y aun a las nubes mandaré que no derramen lluvia sobre ella.
Este es el lenguaje de total y completa destrucción. Significa que Dios ha terminado para siempre con esta viña. ¿Pero por qué Dios trata tan despiadadamente a esta viña?
¿Por qué Dios destruyó la viña de Isaías 5 y no la viña de Mateo 21? Debemos recordar que el propósito de la viña es producir fruto. La viña de
Capítulo 2. Los Tiempos y las Estaciones
|
| 30 |
Isaías 5, en lugar de producir buen fruto, produce uvas silvestres. La palabra Hebrea traducida en este pasaje como “uvas silvestres” es una palabra que se traduce en otra parte como “hedor” (Vea Isaías 34:3 y Joel 2:20). Por tanto, la viña produjo un hedor, algo totalmente maligno. Por tanto, fue completamente destruida por su dueño.
Por otra parte, en Mateo 21 Dios no hizo comentario concerniente al fracaso en la producción de fruto. Solamente hace referencia al trato que los labradores dieron al dueño de la viña. Leemos en Mateo 21:37-39:
Finalmente les envió su hijo, diciendo: Tendrán respeto a mi hijo. Mas los labradores, cuando vieron al hijo, dijeron entre sí: Este es el heredero; venid, matémosle, y apoderémonos de su heredad. Y tomándole, le echaron fuera de la viña, y le mataron.
A raíz de su terrible conducta al matar finalmente al hijo del dueño, la viña es quitada de ellos y dada a otros labradores.
Espiritualmente, podemos ver de inmediato que estos labradores que mataron al hijo del dueño sólo pueden ser una referencia a la nación de Israel que quería que Jesús fuera crucificado. Aunque fueron usados por Dios, ellos como nación no querían el Evangelio.
Recuerde que Juan 1:11 declara:
A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron.
Los Judíos a quienes Jesús estaba hablando en Mateo 21 entendieron muy claramente que Jesús estaba hablando de ellos. Mateo 21:45 dice:
Y oyendo sus parábolas los principales sacerdotes y los fariseos, entendieron que hablaba de ellos.
Los Frutos de la Viña
¿Pero por qué Dios no destruyó la viña de Mateo 21? La respuesta debe ser clara. La viña que era la nación de Israel, que representaba al reino de Dios durante el Antiguo Testamento, produjo los buenos frutos que Dios se propuso que salieran de ella. Esos frutos fueron Cristo mismo y el Evangelio que fluye de El. Fue necesario que los Judíos mataran al dueño de la viña. De no haber sido muerto Cristo Jesús no habría salvación, ni Evangelio, ni Salvador, y por tanto, no frutos de la viña.
Capítulo 2. Los Tiempos y las Estaciones
|
| 31 |
|
El fruto de la viña fue Cristo mismo junto con el Evangelio.
|
El fruto de la viña fue Cristo mismo junto con el Evangelio. Al producir la cosecha propuesta de Cristo y el Evangelio la viña sirvió a su propósito. Por consiguiente, una vez que Cristo murió, la viña que representaba al reino de Dios fue transferida de la nación Judía a la era de la Iglesia del Nuevo Testamento. El templo, las sinagogas, el sumo sacerdote, y los otros sacerdotes todos cesaron de funcionar en todo sentido como representantes del reino de Dios. El reino de Dios fue transferido a la era de la iglesia con sus pastores, ancianos, diáconos, y las leyes ceremoniales del Nuevo Testamento del bautismo en agua y la Cena del Señor. Las iglesias del Nuevo Testamento fueron entonces designadas a ser los guardas del reino de Dios. También se les dio el mandato de llevar el Evangelio a todo el mundo.
De modo que la viña de Isaías 5 es la misma viña de Mateo 21. La diferencia es que los guardas de la viña pasaron dramáticamente de la nación de Israel con su templo y sinagogas a la era de la iglesia del Nuevo Testamento.
Desafortunadamente, los nuevos guardas de la viña ya desde un principio comenzaron a dar algunos frutos que no eran buenos sino fruto que sería hedor delante de Dios. Aunque la era de la iglesia aún estaba en su infancia, Dios advirtió a la iglesia en Éfeso que les quitaría su candelero si no retornaban a su primer amor (Apocalipsis 2:5). Y por ejemplo, la iglesia en Sardis ya se había vuelto iglesia muerta con tan sólo unos cuantos creyentes en ella (Apocalipsis 3:5).
Sin temor a equivocarnos, podemos igualar el fruto maloliente de la era de la iglesia con los lugares altos del Israel del Antiguo Testamento. Aprenderemos en este estudio que aquellos lugares altos del Antiguo Testamento fueron la adoración de dioses paganos junto a la adoración de Jehová Dios. Aprenderemos en este estudio que el sostener y enseñar falsas doctrinas que no son fieles a la Biblia constituyen los lugares altos de la era de la iglesia. Tales cosas han sido evidentes en las iglesias a través de toda la era de la iglesia pero han sido aceleradas en nuestros días como descubriremos en este estudio.
|
Como diríamos en el lenguaje de Isaías 5, ellos son “hedor”.
|
Capítulo 2. Los Tiempos y las Estaciones
|
| 32 |
Estos lugares altos, es decir, las enseñanzas de la mente de hombres y no de Dios, no son buen fruto de la viña. Como diríamos en el lenguaje de Isaías 5, ellos son “hedor”. Es ciertamente admirable que por más de 1950 años, Dios soportó este fruto maloliente. Es un testimonio de la paciencia y la misericordia de Dios que El permitiera que esta situación existiera por tan largo tiempo.
Sin embargo, hay un final de la paciencia de Dios. Isaías 5:5-6 describe el fin de la viña. Dios mismo la destruye. Como estamos escuchando y continuaremos aprendiendo en este estudio, Dios usa a Satanás mismo para ayudar en la destrucción de todas las iglesias que estén en existencia al final de la era de la iglesia.
Ya no más una Organización Terrenal
Significativamente, al final de la era de la iglesia, Dios no asigna el cuidado de la viña a otra representación corporal externa del reino de Dios. Hay un giro importante en la economía divina del uso de instituciones como el Israel Antiguo Testamentario o las iglesias y congregaciones del Nuevo Testamento. Es cierto que el reino de Dios continúa floreciendo pero ya no está más bajo el cuidado o responsabilidad de una organización terrenal. Ciertamente es esto un cambio importante en el método de Dios de evangelizar al mundo. Después de destruir la viña de Isaías 5, Dios no planta otra viña. Dios ya no usa un cuerpo organizado de creyentes bajo supervisión de sacerdotes divinamente ordenados, o pastores, o ancianos, o diáconos. Durante la estación de la lluvia tardía que sigue a la destrucción de la viña descrita en Isaías 5, la tarea de enviar el Evangelio al mundo es asignada a creyentes individuales. Dios, utilizando a creyentes individuales, está terminando la tarea de evangelizar al mundo.
Durante los primeros 9500 años de la historia del mundo, Dios no utilizó ninguna institución divina como Israel o las congregaciones locales para representar al reino de Dios en el mundo. La institución más grande que existió fue la familia. Pero luego por cerca de 3500 años Dios usó una institución para representar corporalmente al reino de Dios. Desde el tiempo cuando Israel salió de Egipto en el 1447 A. C. hasta Pentecostés en el 33 D.C. fue la nación de Israel. Luego en Pentecostés en el 33 D.C. Dios pasó la representación del reino de Dios a otra institución ordenada divinamente que fueron las iglesias locales que han existido a través de toda la era de la iglesia.
Durante el tiempo que Dios usó a la nación de Israel, Dios produjo una entidad legal con sacerdotes y un templo y sinagogas. Durante el tiempo del uso de Dios de la era de la iglesia, El produjo una entidad ordenada
Capítulo 2. Los Tiempos y las Estaciones
|
| 33 |
divinamente que fue la iglesia local. Esta también, por mandato de Dios, tuvo sobreveedores eclesiásticos tales como ancianos, diáconos, pastores y maestros.
Sin embargo, con el fin de la era de la iglesia la viña fue totalmente destruida. Nunca jamás Dios usaría una institución terrenal para representar exteriormente al reino de Dios. Durante la estación final, tiempo cuando la cosecha final de creyentes sería recogida, Dios habría de usar solamente creyentes individuales.
El Congregarnos
Esto concuerda con la declaración que hace Hebreos 10:25 donde Dios manda que, en tanto que el Día del Juicio se aproxima, no debemos descuidar el congregarnos. La palabra “congregarnos” nos sorprende. Durante la era de la iglesia, esperaríamos ver la palabra “iglesia” o “congregación” en lugar del plural “congregarnos”. Sin embargo, durante la lluvia tardía, Dios no usa una organización terrenal tal como cuando usó a la nación de Israel o a las congregaciones locales a través de toda la era de la iglesia. El usa a creyentes individuales.
Es cierto que los creyentes pueden juntarse en una organización tal como Family Radio para facilitar el lanzamiento del Evangelio al mundo. Pero Family Radio no tiene membresía. No tiene ningún gobierno espiritual sobre quienes la sostienen. No tiene posición Bíblica como una organización divinamente ordenada. Puesto que sabemos que es Dios quien obra en el creyente el querer y el hacer por Su buena voluntad, sabemos que solamente Dios puede levantar una organización como Family Radio. Debemos dar a Dios toda la gloria por cualesquiera que sean los triunfos que ésta pudiera tener al enviar el Evangelio a todo el mundo. Pero debe mirarse simplemente como un vehículo conveniente por el cual los creyentes individuales puede ser usados por Dios para lograr la tarea de evangelizar el mundo durante la estación de la lluvia tardía. Juntando los recursos de un número de creyentes, se pueden poseer radio estaciones, y otros medios, y ser operados para asistir en la tarea de evangelización. Esto puede hacerse en una escala que sería imposible de hacerlo por un creyente solo.
La verdad que durante la estación de lluvia tardía el mandato del Evangelio es llevado a cabo estrictamente por creyentes individuales concuerda, por tanto, con la declaración de Hebreos 10:25 donde Dios manda que en tanto que el Día del Juicio se acerca no debemos descuidar el congregarnos. Sin embargo, durante la estación de la lluvia tardía Dios no usa una organización terrenal, tal como la nación de Israel que El usó durante el
Capítulo 2. Los Tiempos y las Estaciones
|
| 34 |
Antiguo Testamento, o tal como las iglesias locales que usó a través de toda la era de la iglesia. La viña que Dios plantó, y que representa exteriormente al Reino de Dios que estaba primero bajo el cuidado de la nación de Israel y luego bajo el cuidado de las iglesias, cesó de existir.
Más de Una Estación
Debe ser observado que en Mateo 21:41 la Biblia registra lo siguiente:
Le dijeron: A los malos destruirá sin misericordia, y arrendará su viña a otros labradores, que le paguen el fruto a su tiempo (“en sus estaciones”- versión inglesa).
El hecho es que la palabra “tiempos” o “estaciones” en plural nos dice que Dios espera más de una estación que vendría después que la viña fuera quitada de la nación de Israel. Ya hemos aprendido que la primera estación que seguiría era la estación de la era de la Iglesia durante la cual la cosecha de los primeros frutos Pentecostales fue traída. Después de que esa estación fue terminada los creyentes verdaderos, que son tipificados por los dos testigos de Apocalipsis 11, son sacados y/o se les ordena salir de las iglesias. Para usar el lenguaje de Apocalipsis 11, ellos son muertos.
Los dos testigos de Apocalipsis 11:11 fueron muertos. Por el lenguaje de Juan 16:2 podemos entender que ser muerto es equivalente a ser sacado de las iglesias. Juan 16:2 registra:
Os expulsarán de las sinagogas; y aun viene la hora cuando cualquiera que os mate, pensará que rinde servicio a Dios.
Sin embargo, hay una razón mas. Es la estación de la lluvia tardía durante la cual la cosecha final es traída. Esta estación final, la cual produce fruto, es tipificada por los dos testigos al ponerse sobre sus pies cuando viene el Espíritu Santo sobre ellos. Apocalipsis 11:11 registra:
Pero después de tres días y medio entró en ellos el espíritu de vida enviado por Dios, y se levantaron sobre sus pies, y cayó gran temor sobre los que los vieron.
Esto es paralelo al lenguaje que encontramos en Ezequiel. En Ezequiel 2, se le manda a él llevar la Palabra de Dios a Israel:
Leemos en Ezequiel 2:1, 2 y 4:
Capítulo 2. Los Tiempos y las Estaciones
|
| 35 |
Me dijo: Hijo de hombre, ponte sobre tus pies, y hablaré contigo. Y luego que me habló, entró el Espíritu en mí y me afirmó sobre mis pies, y oí al que me hablaba. Yo, pues, te envío a hijos de duro rostro y de empedernido corazón; y les dirás; Así ha dicho Jehová el Señor.
Esto es lenguaje paralelo a aquel que documenta el mandato de Dios a Saulo de Tarso quien vino a ser el apóstol Pablo.
Leemos en Hechos 26:16:
Pero levántate, y ponte sobre tus pies; porque para esto he aparecido a tí, para ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto, y de aquellas en que me apareceré a tí.
Así que, podemos estar seguros que cuando a los dos testigos se les ordena ponerse sobre sus pies cuando el Espíritu entró en ellos, se refiere a los creyentes verdaderos quienes han sido sacados de las iglesias. Sin embargo, todavía van a ser usados por Dios para llevar el Evangelio.
El Temor de Dios Reposa sobre aquellos que Oyen Espiritualmente el Evangelio.
Apocalipsis 11:11 también indica que gran temor cayó sobre aquellos que los vieron. Esto tiene que estar hablando de aquellos que fueron salvos. Ellos son los que verdaderamente temen a Dios porque han sido salvos. Son los que verán que los dos testigos están trayendo el Evangelio.
Así que, sabemos que esos dos testigos representan a los creyentes verdaderos que son sacados de las iglesias o que en obediencia al mandato de Dios salen de las iglesias. Como individuos sin membresía en una organización espiritual terrenal como el antiguo Israel o una congregación local, sin títulos tales como sacerdote, pastor, anciano, o diácono, ellos envían el Evangelio al mundo durante la estación final de la lluvia tardía. Por supuesto, cada uno que llega a ser salvo durante la estación de la lluvia tardía también se convierte en un embajador de Cristo, ayudando a llevar el Evangelio durante la estación de la lluvia tardía.
Asi que, hemos aprendido que Dios plantó una viña y la puso bajo el cuidado del Israel Antiguo Testamentario. Su era terminó cuando la cosecha, que consistió del Señor Jesucristo mismo, junto con el Evangelio, fue producida. A continuación de esto, Dios quitó la viña, la representación exterior colectiva del reino de Dios, de manos de la nación de Israel. La era
Capítulo 2. Los Tiempos y las Estaciones
|
| 36 |
del templo en Jerusalén, las sinagogas y las actividades de la ley ceremonial del Antiguo Testamento llegó a su fin.
Dios entonces transfirió la viña, la representación exterior colectiva del reino de Dios, a otro cuerpo. Ese cuerpo fue las iglesias Nuevo Testamentarias que se expandieron por todo el mundo.
Sin embargo, finalmente a causa del hedor, la maldad, los lugares altos, las doctrinas que constantemente fueron una debilidad a través de toda la era de la iglesia, Dios destruyó Su viña. Es decir, El ha traído juicio sobre todas las iglesias del mundo entero. Aprenderemos mucho más acerca de este triste hecho en tanto que continuamos este estudio.
No obstante, no fue parte de la economía Divina reemplazar la institución de la era de la iglesia con otra institución visiblemente exterior representando al reino de Dios. Una vez que la viña que Dios plantó fue totalmente destruida, no leemos en ninguna parte en la Biblia que Dios plantaría otra viña.
En vez de eso, Dios completa la evangelización del mundo utilizando a creyentes individuales sin la ayuda de un cuerpo exterior ordenado por El. Esta, según estamos aprendiendo, es la metodología de Dios para completar Su obra de recoger el número total de los elegidos. Dios habla de esta siega o cosecha final de creyentes en la estación de la lluvia tardía.
Significativamente, los versículos iniciales de Apocalipsis 20 también se relacionan al tema de la lluvia tardía. Vamos a examinar ahora estos versículos.
La Estación Pequeña
Los versículos iniciales de Apocalipsis 20 han intrigado y fascinado a los creyentes a través del tiempo de la era de la iglesia. Ahora que estamos muy cerca del fin de los tiempos, Dios está abriendo el entendimiento de los creyentes verdaderos para que podamos entender lo que Dios está enseñando en estos versículos.
Al examinar cuidadosamente los primeros siete versículos, hallaremos que Dios hace referencia a la era de la iglesia como el tiempo cuando Satanás está atado. Y hace referencia a la lluvia tardía llamándola “pequeña estación”. No, los términos era de la iglesia y lluvia tardía no se encuentran en estos versículos. No obstante, cuando examinamos cuidadosamente estos versículos hallaremos que estos términos definitivamente están siendo considerados.
En estos versículos, tres veces encontramos la frase “mil años” siendo usada con la información que es un período que tiene su cumplimiento o llega a su fin. Por otra parte, el término mil años se usa dos veces sin ninguna
Capítulo 2. Los Tiempos y las Estaciones
|
| 37 |
indicación de que tenga un final. Estudiemos estos versículos para ver por qué es así y al mismo tiempo descubrir la era de la iglesia y la lluvia tardía escondidas dentro de estos versículos.
Apocalipsis 20 abre con los versículos 1 al 3, declarando:
“Vi a un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo, y una gran cadena en la mano. Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años; y lo arrojó al abismo, y lo encerró, y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen cumplidos mil años; y después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo”.
Inmediatamente debemos preguntar, ¿cuándo fue Satanás arrojado, o cuándo Satanás será arrojado dentro de un abismo, a fin de que no engañe más a las naciones por mil años?
Podemos saber que la palabra Griega abussos que se traduce “abismo sin fondo” en Apocalipsis 20, y como “profundo” en Lucas 8:31 y Romanos 10:7, es una referencia al infierno. Romanos 10:7 declara:
O, ¿quién descenderá al abismo? (Esto es, para hacer subir a Cristo de entre los muertos).
En este versículo la palabra “profundo” (Griego abussos), equivale a la muerte de Cristo. Sabemos que la muerte de Cristo significa que El sufrió el castigo de condenación eterna (infierno) en favor de quienes El vino a salvar. Por tanto, podemos saber que Satanás fue arrojado al infierno.
¿Pero hay otra información en la Biblia que se refiera al tiempo pasado o futuro cuando Satanás sería lanzado al infierno? Indaguemos en la Biblia.
El hecho es que, no hay referencias que puedan ser halladas en la Biblia concerniente a un tiempo futuro cuando Satanás será lanzado en el infierno y a continuación suelto otra vez del infierno. Pero hay dos pasajes que muestran claramente que ya antes que la Biblia fuera completada, Satanás fue arrojado al infierno. El primero de estos se encuentra en II Pedro 2:4, donde Dios declara:
Porque si Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que arrojándolos al infierno los entregó a prisiones de oscuridad, para ser reservados al juicio.
Capítulo 2. Los Tiempos y las Estaciones
|
| 38 |
Este versículo es el tiempo pasado, como lo son los siguientes dos versículos de II Pedro 2, que hablan del juicio histórico de Dios mediante el diluvio de los días de Noé y el juicio de Sodoma y Gomorra, las cuales fueron destruidas en los días de Abraham.
El segundo versículo es Judas 1:6, donde Dios reporta:
Y a los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada, los ha guardado bajo oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del gran día.
Este juicio está también en tiempo pasado. Este también está en el marco de los otros dos juicios históricos. El primero está registrado en Judas versículo 5 y habla del Juicio de Dios sobre Israel cuando murieron en el desierto y no entraron en la tierra de Canaán. El segundo es Judas versículo 7 que otra vez registra el juicio histórico que cayó sobre Sodoma y Gomorra.
Estos versículos de II Pedro 2 y Judas están registrando juicios que ya se habían llevado a cabo al tiempo cuando Pedro y Judas estaban escribiendo. Del mismo modo como los juicios sobre Sodoma y Gomorra y sobre el mundo de los días de Noé eran historia pasada al tiempo cuando esto se estaba escribiendo, así también parece que el juicio sobre los ángeles era historia pasada al tiempo cuando esto fue escrito. Por consiguiente, sospechamos que el juicio sobre los ángeles tiene que haber ocurrido de alguna manera cuando Jesús fue a la cruz. ¿Pero cómo puede ser eso? ¿Acaso no leemos en I Pedro 5:8 que el diablo anda como león rugiente? ¿Y Efesios 6 acaso no habla de nuestro adversario, el diablo?
La respuesta a estas preguntas pueden saberse si entendemos lo que es el infierno. Debemos aprender lo que es el infierno buscando en la Biblia. En Efesios 4:8,9 leemos:
Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, y dio dones a los hombres. Y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra?
La frase “partes más bajas de la tierra”, al igual que la frase “corazón de la tierra” de Mateo 12:40, sin duda se refiere al infierno. Así que, Efesios 4:8, 9 solamente puede significar que Cristo fue al infierno (es decir, experimentó la ira de Dios), para liberar a aquellos que estaban en el infierno (aquellos que estaban bajo la ira de Dios). Ninguno hoy puede estar en un lugar literal llamado infierno. Esto es cierto porque ninguno ha sido todavía
Capítulo 2. Los Tiempos y las Estaciones
|
| 39 |
juzgado delante del trono de Dios. En el momento cuando los no salvos sean juzgados delante del trono del juicio de Dios, el infierno será un lugar literal porque este universo habrá llegado a ser los nuevos cielos y la nueva tierra. Los nuevos cielos y nueva tierra serán un lugar maravilloso donde nadie puede estar bajo la ira de Dios. Por tanto, podemos entender que los primeros tres versículos de Apocalipsis 20 están enseñando que al tiempo de la cruz, Satanás fue puesto bajo la ira de Dios (el abismo es sinónimo del infierno). Este fue también el tiempo cuando fue arrojado del cielo. Durante el Antiguo Testamento, él tuvo acceso dentro de los cielos tal como leemos en el primer capítulo de Job. Pero Apocalipsis 12 registra su expulsión de los cielos. Allí leemos que fue vencido por la sangre del Cordero. Leemos en Apocalipsis 12:9 y 11:
Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él. Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte.
Volviendo a Apocalipsis 20:1-3, leemos que Satanás fue arrojado al abismo (infierno) a fin de que no pudiera ya más engañar a las naciones.
Satanás No Puede Seguir Engañando a las Naciones
¿Qué significa que el diablo ya no puede más engañar a las naciones? Hemos aprendido que durante el tiempo cuando Jesús predicó el Evangelio, muy poca gente llegó a ser salva. Al mismo tiempo Satanás estaba muy activo. ¿Hay alguna conexión entre poca gente siendo salva y un Satanás muy activo? El pasaje de Lucas 8:11,12 nos ayuda. Allí leemos:
Esta es, pues, la parábola: La semilla es la palabra de Dios. Y los de junto al camino son los que oyen, y luego viene el diablo y quita de su corazón la palabra, para que no crean y se salven.
De estos versículos aprendemos que el método principal que Satanás usa para asaltar a Cristo es detener el crecimiento del reino de Dios. El diablo es un mentiroso y el padre de mentiras. La humanidad es presa fácil de sus artimañas como Dios declara en Romanos 3:4, “sea Dios veraz, y todo hombre mentiroso”.
Capítulo 2. Los Tiempos y las Estaciones
|
| 40 |
Pero algo maravilloso sucedió siete semanas después que Cristo fue a la cruz. En el día de Pentecostés, Pedro predicó un sermón y casi 3,000 individuos fueron salvos. En un día, 3,000 escaparon de la tiranía y engaño de Satanás. Satanás fue atado a fin de que no pudiera ya más engañar a las naciones. Y desde entonces, a través de toda la era de la iglesia, en todo el mundo la gente ha estado entrando al reino de Dios.
Así que, podemos estar seguros que el aprisionamiento de Satanás tuvo que haber sucedido al tiempo de la cruz. No es de extrañar entonces que veamos el paralelo entre, por un lado, el lenguaje de II Pedro 2:4 y Judas 6, y por otro, el lenguaje de Apocalipsis 20:1-3.
Sin embargo, eso significa que las palabras “mil años” deben ser entendidas metafóricamente y no literalmente. En este estudio aprenderemos que Satanás fue suelto al comienzo de la Gran Tribulación. Y eso sucede casi 2000 años después de la cruz.
Así, en este contexto el término “mil años”debe ser entendido espiritualmente como diciendo el “cumplimiento del tiempo”. El cumplimiento del tiempo para la era de la iglesia comenzó con el aprisionamiento de Satanás al tiempo de la cruz y continuó por más de 1950 años.
Satanás es Desatado
Este período terminó con Satanás siendo desatado. El desatar a Satanás coincidió con el comienzo de la Gran Tribulación. Es cierto que, mientras Satanás estaba atado fue capaz de intimidar, de amenazar, de matar a los creyentes. A través de todo este período ha sido capaz de correr de un lado a otro como león rugiente. Pero no pudo detener el avance del reino de Dios. Aunque mató Cristianos, él no fué el ganador. El versículo 4 de Apocalipsis 20 declara:
Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años.
Aquellos que fueron martirizados simplemente cambiaron de residencia. Como almas separadas de su cuerpo, reinaron con Cristo mil años. Por favor, observe el lenguaje cuidadosamente: “Vi las almas de los decapitados”. No
Capítulo 2. Los Tiempos y las Estaciones
|
| 41 |
dice, “vi las almas que fueron decapitadas”. Dice, “vi las almas de los que fueron decapitados”. Este es lenguaje paralelo a una declaración tal como “vi la mano del hombre que mataron”. Estoy viendo sólo la mano del hombre que fue muerto. Igualmente, cuando los cristianos dejan sus cuerpos, en su existencia espiritual ellos van a vivir y reinar con Cristo en el cielo. II Corintios 5:8 declara:
Pero confiamos, y más quisiéramos estar ausentes del cuerpo, y presentes al Señor.
Así, Dios en Apocalipsis 20 nos está mostrando una visión en la cual vemos a los creyentes reinando con Cristo después de haber sido muertos.
Hemos aprendido que el término “mil años” en este contexto significa el cumplimiento total del tiempo. Antes notamos que tres veces en Apocalipsis 20 los mil años tienen un comienzo y un final. Por tanto, la frase mil años debe identificarse con el período que comenzó con Satanás siendo atado cuando Cristo fue a la cruz, y terminó con Satanás siendo desatado al comienzo de la Gran Tribulación. Así que debe abarcar el mismo período de tiempo como el de la era de la Iglesia del Nuevo Testamento. No obstante, la visión de las almas de los mártires, ausentes de sus cuerpos, los muestra reinando mil años sin final o terminación en mente. Eso puede ser entendido fácilmente si tenemos en mente que a los creyentes verdaderos al momento que fueron salvos se les dio vida eterna. Así, ellos comienzan a reinar con Cristo al momento que son salvos (Efesios 2:5) y continuarán reinando con El para siempre jamás. En su caso, los mil años no pueden tener un final porque continúan eternamente.
Los Otros Muertos
Eso nos lleva al versículo 5 de Apocalipsis 20, donde leemos:
Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil años. Esta es la primera resurrección.
¿Quiénes son los otros muertos que no vivieron otra vez sino hasta que terminan los mil años? Puesto que la finalización de los mil años se identifica con Satanás siendo desatado, lo cual se identifica a su vez con el comienzo de la Gran Tribulación, podemos saber que esos muertos vuelven a vivir al final de la era de la iglesia después del comienzo de la Gran Tribulación. El término “no volvieron a vivir” implica que ellos habían vivido antes. ¿Podría
Capítulo 2. Los Tiempos y las Estaciones
|
| 42 |
esto referirse a los no salvos quienes habían vivido previamente sobre la tierra y que serán resucitados para ser juzgados en el último día? El problema con esta conclusión es que no concuerda muy bien dentro del contexto (el resto de estos versículos están hablando de aquellos que son salvos). En segundo lugar, ordinariamente cuando la Biblia habla de vida o de vivir está hablando de vida eterna o salvación. Los incrédulos, los cuales son resucitados en el último día, no son resucitados para vida eterna. Ellos son resucitados a fin de que puedan experimentar la condenación eterna, la cual la Biblia llama la muerte segunda. En efecto, el versículo 5 de Apocalipsis 20 nos recuerda de la verdad que leemos en I Corintios 15:22. Allí Dios declara:
Porque así como todos morimos en Adán, así en Cristo todos seremos vivificados.
En Adán, todos y cada uno de los seres humanos, han quedado muertos en sus pecados. Espiritualmente antes de ser salvos estamos muertos. Pero en Cristo hay un tiempo cuando los elegidos de Dios se vuelven espiritualmente vivos. Ellos vuelven a vivir porque antes que Adán pecara, ellos estaban vivos. Cuando Adán pecó, ellos murieron. Puesto que todos venimos de Adán, en un sentido, estábamos en los lomos de Adán cuando él estaba en la tierra.
Volviendo a Apocalipsis 20:5, ahora podemos entender que después que Satanás ha sido suelto, es decir, después que los mil años se terminan, los otros que murieron en Adán y estaban para ser revividos en Cristo, serían vivificados. Es decir, ellos vendrían a ser salvos durante el tiempo de la Gran Tribulación.
Ahora podemos entender por qué Apocalipsis 20:3 declara:
...hasta que fuesen cumplidos mil años; y después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo.
Fuera de las iglesias, una gran multitud está siendo salva. Pero dentro de ellas, Satanás está reinando porque éste ha sido desatado para ser usado por Dios para engañar a aquellos dentro de las iglesias.
Así, el “poco de tiempo” debe coincidir con la estación de la lluvia tardía. Es la estación cuando la gran multitud que ninguno puede contar está siendo salva (Apocalipsis 1:9-14).
Esta es la razón por qué Apocalipsis 20, versículo 5, habla de la primera resurrección, y entonces en el versículo 6 describe las características de
Capítulo 2. Los Tiempos y las Estaciones
|
| 43 |
aquellos que han llegado a ser salvos. La primera resurrección se experimenta al momento de la salvación cuando recibimos nuestra nueva alma resucitada. Esto implica una segunda resurrección para los creyentes. Esa será en el último día cuando recibamos nuestros cuerpos espirituales resucitados.
De este modo, hemos aprendido que Apocalipsis 20:1-7 puede ser claramente comprendido cuando reconocemos que Dios está hablando de la era de la iglesia como el tiempo cuando Satanás fué atado. Además, está hablando de la estación de la lluvia tardía como el “poco de tiempo” o “pequeña estación” durante la cual Satanás ha sido desatado y los otros que tienen que ser salvos (la gran multitud que ninguno puede contar), se salvan.
Antes que dejemos Apocalipsis 20 tenemos que preguntarnos esto: ¿Cómo puede ser que al tiempo de la cruz, Satanás fue atado y arrojado en el infierno y luego más adelante, es liberado, y, como aprenderemos más adelante en este estudio, él es liberado para gobernar en las iglesias? La realidad es que, leemos en Apocalipsis 9:1-3:
El quinto ángel tocó la trompeta, y vi una estrella que cayó del cielo a la tierra; y se le dio la llave del pozo del abismo. Y abrió el pozo del abismo, y subió humo del pozo como humo de un gran horno; y se oscureció el sol y el aire por el humo del pozo. Y del humo salieron langostas sobre la tierra; y se les dio poder, como tienen poder los escorpiones de la tierra.
En este pasaje, la estrella que cayó del cielo para abrir el abismo puede tratarse solamente de Cristo. Leemos en Apocalipsis 1:18:
Y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades.
Además, leemos en Apocalipsis 13:3 concerniente a Satanás siendo tipificado por un dragón con siete cabezas y diez cuernos:
Vi una de sus cabezas como herida de muerte, pero su herida mortal fue sanada; y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia.
Sabemos, por supuesto, que cuando la sentencia es dictada, el culpable ha sido juzgado, y nada puede cambiar esa sentencia. Por la victoria de Cristo sobre la muerte, al sufrir Jesús la muerte por causa de los elegidos, a Satanás
Capítulo 2. Los Tiempos y las Estaciones
|
| 44 |
le fue dado un golpe mortal. El fue sentenciado al infierno para siempre jamás. Significativamente, cuando leemos del gran trono blanco, donde Jesús se sienta para juzgar a los no salvos, no leemos acerca de Satanás siendo juzgado. Esto se debe a que fue juzgado y efectivamente sentenciado al infierno para siempre jamás por la victoria de Cristo sobre la muerte al momento de la cruz. Por consiguiente, leemos en Apocalipsis 20:10-12 de esta secuencia de eventos:
Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos. Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos. Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras.
La bestia y el falso profeta son cuadros de Satanás gobernando en las iglesias durante la Gran Tribulación.
Así que, mientras por un lado Satanás permanece en el infierno (es decir, permanece bajo la ira eterna de Dios), en otro sentido, él es desatado temporalmente del infierno porque Dios aún tiene algún trabajo para él antes que el mundo llegue a su final. Ese trabajo es que gobierne en las iglesias durante la Gran Tribulación. Se le es permitido gobernar allí como juicio de Dios sobre esas iglesias.
Las Almas Debajo del Altar
Hemos aprendido que las palabras “un poco de tiempo” o “estación pequeña” como las hallamos registradas en Apocalipsis 20, se identifican con la estación de la lluvia tardía durante la cual es traída la cosecha final. Este término también se usa en Apocalipsis 6 en conexión con la apertura del quinto sello. Allí la Biblia declara en Apocalipsis 6:9-11:
Cuando abrió el quinto sello, vi bajo el altar las almas de los que habían sido muertos por causa de la palabra de Dios y por el testimonio que tenían. Y clamaban a gran voz, diciendo: ¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre en los que moran en la tierra? Y se les dieron vestiduras
Capítulo 2. Los Tiempos y las Estaciones
|
| 45 |
blancas, y se les dijo que descansasen todavía un poco de tiempo, hasta que se completara el número de sus consiervos y sus hermanos, que también habían de ser muertos como ellos.
Ahora podemos tener una comprensión más clara de estos versículos. Puede mostrarse que los versículos anteriores de Apocalipsis 6 están detallando la proclamación del Evangelio durante la era de la Iglesia. El jinete sobre el caballo blanco saliendo a conquistar sólo puede ser un cuadro de Cristo proclamando el Evangelio a través de toda la era de la iglesia. El jinete sobre el caballo rojo que desea quitar la paz de la tierra sólo puede tratarse de Satanás, andando como león rugiente. Mediante persecución y muerte física, él intenta frustrar el plan del Evangelio de Dios.
El jinete sobre el caballo negro es una advertencia a las iglesias de que si ellas no permanecen fieles, Dios comenzará a quitar el Evangelio de ellas. Es un lenguaje igualándose al lenguaje de Levítico 26:23-26:
Y si con estas cosas no fuereis corregidos, sino que anduviereis conmigo en oposición, yo también procederé en contra de vosotros, y os heriré aún siete veces por vuestros pecados. Traeré sobre vosotros espada vengadora, en vindicación del pacto; y si buscareis refugio en vuestras ciudades, yo enviaré pestilencia entre vosotros, y seréis entregados en mano del enemigo. Cuando yo os quebrante el sustento del pan, cocerán diez mujeres vuestro pan en un horno, y os devolverán vuestro pan por peso; y comeréis, y no os saciaréis.
Es paralelo al lenguaje de Isaías 3:1:
Porque he aquí que el Señor Jehová de los ejércitos quita de Jerusalén y de Judá al sustentador y al fuerte, todo sustento de pan y todo socorro de agua.
El jinete sobre el caballo pálido es una advertencia final a las iglesias que el juicio vendrá sobre ellas. Se iguala al lenguaje de Levítico 26:27-30:
Si aun con esto no me oyereis, sino que procediereis conmigo en oposición, yo procederé en contra de vosotros con ira, y os castigaré aun siete veces por vuestros pecados. Y comeréis la carne de vuestros hijos, y comeréis la carne de vuestras hijas. Destruiré vuestros lugares altos, y derribaré vuestras imágenes,
Capítulo 2. Los Tiempos y las Estaciones
|
| 46 |
y pondré vuestros cuerpos muertos sobre los cuerpos muertos de vuestros ídolos, y mi alma os abominará.
Así que, estos primeros cuatro jinetes están declarando las intenciones de Dios y advertencias para las iglesias durante la era de la Iglesia.
| 1. |
El Evangelio será victorioso. |
|
|
| 2. |
Satanás intentará impedirlo. |
|
|
| 3. |
Si la iglesia no es fiel, el verdadero Evangelio será severamente acortado. |
|
|
| 4. |
Finalmente, las iglesias serán destruidas. |
Apocalipsis 6:9 declara luego:
Cuando abrió el quinto sello, vi bajo el altar las almas de los que habían sido muertos por causa de la palabra de Dios y por el testimonio que tenían.
La muerte en estos versículos tienen que referirse a los creyentes a través de toda la era de la Iglesia en el sentido de Romanos 8:36, donde leemos:
Como está escrito: Por causa de tí somos muertos todo el tiempo; somos contados como ovejas de matadero.
Esto se identifica con Satanás andando alrededor como león rugiente buscando a quien devorar (I Pedro 5:8), y con el lenguaje de Mateo 10:28, el cual declara:
Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.
El deseo de estas almas de Apocalipsis 6:10 es que la perfecta justicia de Dios sea hecha. Ellas están debajo del altar. Esto es lenguaje figurado que podemos entender como significando que ellos han sido cubiertos por la sangre de Jesús. Por tanto, la justicia ya ha sido lograda en su favor porque
Capítulo 2. Los Tiempos y las Estaciones
|
| 47 |
Cristo es su Salvador. ¿Pero qué acerca de los no salvos que continúan en rebelión contra Cristo? La justicia no será hecha hasta que ellos comparezcan delante del trono del juicio de Dios el último día. Pero ese último día no puede llegar hasta que el plan de Dios de evangelización del mundo haya sido completado. Todavía hay una “estación pequeña” o “un poco de tiempo” la cual hemos aprendido que es la estación de la lluvia tardía cuando los creyentes serán muertos. Ellos serán muertos en el mismo sentido que los creyentes a través de toda la era de la iglesia fueron muertos.
Solamente cuando la estación pequeña, la estación de lluvia tardía, haya terminado Dios traerá Su perfecta justicia. Entonces todos los no salvos comparecerán para juicio delante del gran trono blanco de Dios. Ellos serán hallados culpables y arrojados a la condenación eterna.
Así que, hemos aprendido que las palabras “estación pequeña” son usadas como sinónimo para la estación de la cosecha final la cual es también llamada la lluvia tardía. Tanto en Apocalipsis 6 como en Apocalipsis 20, Dios habla de esta estación pequeña.
Ahora continuaremos nuestro estudio volviendo a examinar la estación de la lluvia temprana del Antiguo Testamento la cual trajo la cosecha de Cristo y el Evangelio.
|